Donde la Enciclopedia y el hashtag viven un dulce romance.

Aunque las calles son estrechas y los escaparates compiten para seducirnos con suculentas rebajas, es muy difícil no ver, aunque sea por el rabillo del ojo, edificios tan elegantes como la Biblioteca de Bidebarrieta en el Casco Viejo de Bilbao.

El pasado 11 de febrero celebramos su sesenta aniversario como biblioteca municipal pero esto es sólo un breve capítulo de su historia. En el concurso Miradas Curiosas os hemos retado a descubrir esta joya bilbaína a través de cuatro claves: su historia, su actividad literaria, su contenido cultural y su arquitectura.

1874 El inicio.

1874 es la fecha que marca el origen de todo. 1874 es una fecha clave para la historia de Bilbao ya durante ese año la ciudad se transforma en uno de los escenarios bélicos de la Tercera Guerra Carlista. La ciudad fue sitiada durante cinco meses hasta que el ejército liberal se alzó con la victoria.

Este hecho fue el motivo por el que un grupo de personalidades de Bilbao decidieron formar una sociedad en memoria del Cuerpo de Auxiliares liberales que había defendido la ciudad y, por lo tanto, sus intereses. Esta Sociedad tomó forma el 19 de marzo de 1875 bajo el nombre de “Sociedad El Sitio” en recuerdo del asedio, y su objetivo, desde aquel momento, fue poner en valor, difundir y divulgar los valores liberales de la Ilustración.

La Sociedad empezó reuniéndose en el espacio público más moderno del momento que era El Arenal pero necesita su propia sede, un edifico que representase sus valores liberales y cuyo diseño fuese también la manifestación de esa cultura ilustrada.

Tras alojarse de forma provisional en varios edificios del Casco Viejo, en 1888 encuentran lo que buscaban. La familiar del geógrafo Ramón Adán de Yarza vende su casa del número 4 de Bidabarrieta y la Sociedad por fin encuentra su ubicación definitiva.

Los socios, con financiación propia, compran la casa y contratan a uno de los arquitectos más relevantes del momento para el diseño de su sede: Severino Achúcarro.

El 12 de diciembre de 1890 se inaugura el edifico convirtiéndose en el principal centro de actividad cultural de Bilbao. En 1938, durante la Guerra Civil, se disuelve la Sociedad, el edificio pasa a ser propiedad estatal y empieza a albergar otros usos provisionales.

Afortunadamente, el fantástico edificio que diseñó Achúcarro no cae en el olvido de los bilbaínos. Muy pronto, en 1942, el Ayuntamiento de Bilbao presidido por Tomas Perosaiz Zorrilla, compra el edificio con el objetivo de restaurar no sólo la obra arquitectónica sino también su actividad cultura.

El 11 de febrero de 1956 Bilbao reestrena el edificio convertido en la Biblioteca Municipal de Bidebarrieta. Desde entonces, y a pesar de haber sufrido serias pérdidas durante las inundaciones de 1983, ha sido uno de los puntos de encentro de Bilbao donde nunca cesa la actividad cultural.

Miguel de Unamuno, desde las tertulias hasta los premios de ensayo

Una de las personalidades históricas literarias más relevantes de Bilbao es Miguel de Unamuno y su historia también ha estado entrelazada con la del edificio de Achúcarro.

Desde sus inicios, la Sociedad el Sitio tenía como finalidad la puesta en valor de la cultura y la transmisión de los valores liberales. El edificio fue diseñado con grandes salones y una biblioteca donde tenían lugar reuniones y coloquios. En esas tertulias participaron personalidades del mundo de la literatura, las artes y la política como García Lorca, Margarita Xirgú, Alcalá Zamora, Ortega y Gaset y Azaña.

Quien también participaba con frecuencia en esas tertulias era el escritor Miguel de Unamuno que en 1897 había publicado “Paz en la guerra” donde relataba su experiencia personal durante el Sitio de Bilbao y la Tercera Guerra Carlista.

Unamuno sigue todavía presente en la Biblioteca de Bidebarrieta a través del “Concurso de ensayo Miguel de Unamuno” organizado por el Ayuntamiento de Bilbao y Bidebarrieta Kulturgunea y que este año celebra su edición XVII.

El espacio construido al servicio de las manifestaciones artísticas

La pintura del vitoriano Ignacio Díaz Olano en el techo del vestíbulo de acceso de la Biblioteca es una muestra de la integración de la pintura y el edificio.

Tanto el diseño exterior como el interior es rico en decoración y materiales, el mismo arquitecto se encarga del diseño de sus numerosas vidrieras y sus techos artesonados1, no queda un rincón que no sea exquisitamente escogido.

La pintura de Díaz Olano refleja muy bien el espíritu ilustrado que da origen a la creación de la Sociedad y del edificio. El cuatro representa un grupo de personas ilustres en el que las figuras humanas cobrar un valor grandioso gracias a la perspectiva vertical que emplea el pintor y que se ve acentuada al tratarse de una pintura ubicada en el techo.

Además de Ignacio Díaz Olano, el pintor bilbaíno Anselmo Guinea y Ugalde se encarga de los frescos del salón principal.

Arquitectura, las mansardas más allá de París.

Este año se cumplen 175 años del nacimiento de arquitecto bilbaíno Severino Achúcarro cuya obra arquitectónica y urbanística integra el carácter internacional y progresista del Bilbao de finales del siglo XIX e inicio del XX.

Realizó importantes encargos como el diseño de la sede de la Sociedad el Sitio y en todos ellos trató de integrar los diseños y tecnologías más punteros de su época.

La Biblioteca de Bidebarrieta es un edificio dotado de elegancia y majestuosidad. Al mirarlo con detalle evoca en la memoria imágenes de la arquitectura francesa: fachada de sillería almohadillada2, grandes ventanales, cubierta de pizarra jalonada de mansardas3, gran salón oval en la primera planta, majestuosas escaleras de piedra, elegantes balaustradas de motivos barrocos, techos decorados, vidrieras elaboradas por cristalerías de Amberes… En definitiva, un excelente ejemplo del estilo ecléctico4 característico del panorama internacional en ese momento y que Achúcarro supo integrar con maestría en Bilbao.

El edifico fue totalmente novedoso para la época, no sólo por su estilo sino también por las tecnologías que en él se aplicaron. Fue uno de los primeros edificios en disponer de iluminación eléctrica en Bilbao, en ese momento las calles de la ciudad todavía se alumbraban con farolas de petróleo o luz de gas ya que hasta 1889 no se instalaron los primeros focos eléctricos. Otra de las grandes novedades fue su sistema de calefacción central traído de París y cuyos radiadores elegantemente decorados se han conservado en uso hoy en día.

El diseño de Severino Achúcarro también tiene otra gran virtud que es la versatilidad de su espacio que ha permitido que el edificio haya albergado múltiples usos a lo largo de su historia desde salones de reuniones hasta biblioteca pasando por  hospital militar, casino, archivo, escenario de encuentros, auditorio de jazz…  y quien sabe lo que le depara el futuro.

1Techos artesonados. Los techos artesonados son aquellos que son realizados en madera y ésta se decora con adornos y pinturas.

2Sillería almohadillada. Los muros de sillería son aquellos construidos en piedra y se denomina sillería almohadillada cuando la piedra se labra por sus bordes dejándolos rehundidos respecto al resto para dar volumen y decorar el muro plano.

3Se llama mansarda a la ventana vertical que se abre en cubiertas inclinadas y que permite iluminar y ventilar la planta o plantas superiores de un edificio.

4Arquitectura ecléctica o eclecticismo. Se llama así a mezclan de varios estilos y épocas en un mismo edificio. A finales del siglo XIX se popularizó el uso de elementos góticos y barrocos en edificios de nueva construcción y en la actualidad se sigue empleando cuando se incorporan elementos clásicos (molduras, columnas clásicas…) en diseños modernos.