Piscina de mareas en Leça da Palmeira (Portugal). 1959-1973

“Cualquiera sabe dónde poner los pies, y se supone que un arquitecto los pone en lugares diferentes”1.

Las piscinas de mareas, cercanas al Restaurante Casa de Té Boa Nova (ambos en Leça da Palmeira), se asientan sobre el litoral de la costa. Es una construcción ubicada en el límite con el océano, a caballo entre dos mundos (el marítimo y el terrestre).

La idea inicial promovida desde la municipalidad de crear una piscina de mareas requería un profundo estudio técnico, dadas las condiciones del fuerte oleaje en esa localización. Siza analizó la distribución del macizo rocoso existente para aprovecharlo, en la medida de lo posible, como contención del mar. Y de esta manera, utilizó el hormigón como material para construir y completar los vasos de las piscinas. Su utilización, la justifica como la única forma de intentar resistir el embate del mar. Sin embargo, en varias ocasiones “con las primeras mareas vivas, el mar e llevó un trozo de muro, corrigiendo lo que no estaba bien2.

Esa labor de corrección se tradujo en un arduo trabajo de siete años de observación y adaptación. En las piscinas, por momentos, se pierde la noción del límite. Bañándonos en su interior, no sabemos a ciencia cierta si se hace realmente en una piscina o en el propio mar. De este modo, vivimos una sensación mágica.

Además de los vasos, se levantó una construcción auxiliar necesaria. En su interior, se alojan dependencias como los vestuarios y otros servicios. Para no restar protagonismo al océano y su fuerza, este edificio apenas se destaca. Con este propósito, se dispone de forma longitudinal y paralela al borde marítimo. Además, sólo alcanza una altura con lo que su impacto se reduce al máximo. Por último, y no menos importante, se construye con el mismo material: el hormigón, creando una unidad con los vasos de las piscinas y los muros de contención del oleaje. Pareciera que el edificio sale del terreno y del macizo rocoso con una misma tonalidad creada por el mar. Si tenemos oportunidad, conviene, disfrutar de este encuentro con el mar, donde la arquitectura aparece para propiciarlo en dosis adecuadas.

1“Piscina de Leça da Palmeira” en “Álvaro Siza. Textos”. Edición de Carlos Campos Morais. Abada Editores, S.L. 2014, Madrid. p.28
2Edición de Carlos Campos Morais. Obra citada.