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El pasado mes de enero fue presentada en la localidad de Irún una publicación sobre el arquitecto Luis Vallet de Montano (1894-1982) bajo el título “Luis Vallet de Montano (1894-1982). Arquitecto de frontera”. Este libro es la cuarta entrega de una colección de estudios sobre arquitectos guipuzcoanos que tiene como objeto su recuperación y puesta en valor. La iniciativa, necesaria para acercarnos a profesionales no tan conocidos pero próximos, nace de Delegación del Colegio de Arquitectos de Gipuzkoa y cuenta para esta edición con el apoyo de otras instituciones locales.

El arquitecto y profesor de la UPV/EHU Lauren Etxepare Igiñiz y el historiador Fernando García Nieto, coautores del estudio, nos desmenuzan, tras cuatro años de trabajo, la vida y trayectoria profesional de un arquitecto cuyos edificios nos ayudan a explicar el Irún de los años veinte; periodo durante el que Vallet ocupó el cargo de arquitecto municipal. Además, en su lectura, descubrimos los grandes vínculos que tenía con artistas como Jorge Oteiza o Nestor Basterretxea, hecho que les llevó a colaboraciones profesionales de gran interés. La más representativa de ellas, es quizás, el monumento memorial al padre capuchino Aita Donostia, ubicado en la loma megalítica del monte Agiña, entre Oiartzun y Lesaka, en el que trabajó con Oteiza codo con codo en la creación de un lugar para una nueva espiritualidad. Así mismo, y junto con el propio Oteiza y otros miembros del grupo de artistas Gaur, se convirtió desde finales de la década de los cincuenta en inductor de las nuevas estéticas artísticas que irrumpieron con fuerza para llenar el vacío cultural existente.

Por encima de la faceta profesional, el estudio nos aproxima también al hombre que había detrás; al marido y padre de familia. Al arquitecto depurado tras el episodio trágico de la guerra civil que nunca perdió su personalidad llena de vitalidad y dinamismo. Una nueva perspectiva que podemos conocer hoy gracias a esta publicación que llega a nuestras manos y que es, en definitiva, la de un arquitecto cercano felizmente recuperado.