Teatro Olímpico, Vicenza. 1580-1584

Desde su fundación, la Sociedad Olímpica promovía actividades artísticas en la Vicenza del siglo XVI. Para las representaciones teatrales se utilizaba la modesta “Casa Académica”, lo que impedía la utilización de grandes decorados y tramoyas. Con el objeto de dar un impulso y mejorar las condiciones de las representaciones, la Sociedad maduró, durante la década de los setenta de aquel siglo, la idea de construir un nuevo recinto teatral más adecuado a los tiempos. Andrea Palladio, personalidad insigne de la época en la ciudad del Véneto, era a su vez miembro fundador de la Sociedad y conocía de primera mano sus necesidades.

En 1579 se adquirió un solar junto a la zona amurallada, preludio de la decisión oficial de construcción del teatro que tuvo lugar el 15 de febrero de 1580. Lógicamente, se le pidió al propio Palladio, en su doble condición de figura del momento y miembro de la institución, un diseño y una maqueta para ponerlo en marcha. Las obras comenzaron oficialmente el 20 de febrero, tan sólo cinco días más tarde de la decisión oficial de levantarlo. De la forma de la maqueta entregada por Palladio no se tiene ninguna referencia y tan sólo se conserva un dibujo del frente escénico que nos puede acercar a la idea inicial del arquitecto.

La proximidad de las dos fechas anteriores sólo se puede explicar desde el convencimiento de que Palladio llevaba más de dos décadas ocupándose del tema del teatro, lo que propició que pudiera entregar un proyecto con tanta rapidez. El modelo del nuevo edificio se basaba en los estudios de los antiguos teatros de Verona, Roma, Pola y la propia Vicenza. Además, Palladio pudo utilizar muchos recursos utilizados en sus obras anteriores.

Para el frente escénico, diseñó una pantalla de madera estructurada en tres elementos horizontales de gran refinamiento claramente diferenciados. El inferior aborda el motivo arquitectónico del arco de triunfo, donde columnas exentas preceden a la las pilastras formando ejes verticales: tres a la derecha y otros tres a la izquierda de una gran abertura central coronada con un arco de medio punto que invade el segundo segmento horizontal. Éste último, de menos altura y más sencillez ornamental actúa de puente hacia el tercero que corona la escena. Se pueden apreciar en la parte superior motivos decorativos que representan las doce pruebas de Hércules, referencia de la propia Sociedad Olímpica.

Las gradas se ordenan en torno al semicírculo del escenario y quedan protegidas por un techo ligeramente abovedado azul cielo. Si bien esta última decoración se ejecutó en 1914, la idea original pretendía recrear la ilusión de encontrarnos al aire libre.

Palladio, de avanzada edad, no vio concluir su obra al morir durante el transcurso de los trabajos de construcción que se prolongaron durante varios años. Para finalizarlos, se contrató a Vincenzo Scamozzi, quien realizó una serie de modificaciones sobre el proyecto original. Sin duda, su aportación más significativa consistió en la creación de las perspectivas de calles urbanas que parten del frente escénico y que dan sensación de profundidad.

El teatro, inaugurado en 1584, sigue programando obras de teatro y conciertos y en 1994 fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al igual que otras obras palladianas en Vicenza.