The Economist Group. 1959-1964

La revista The Economist quería ampliar su sede en la céntrica calle londinense de St. James. Para ello, se vio obligada a emprender un proyecto de remodelación urbana del entorno en el que implicaba al Boodle Club, un local que necesitaba a su vez una fuerte reestructuración y ampliación.

Una vez el London County Council autorizó el derribo de algunos edificios preexistentes, se acometió el proyecto de construcción en el solar vacante. La nueva edificación se debía fijar en base a una proporción establecida de espacios para oficinas, viviendas y locales comerciales.

Con esa premisa, Alison y Peter Smithson decidieron proyectar un edificio destinado a cada uno de los usos, gozando todos ellos de luz natural y vistas alrededor. Tres edificios, construidos con piedra arenisca, se disponen en torno a un espacio a modo de patio o plaza elevada sobre el nivel de la calle. De esta forma, cuando accedemos, sentimos que dejamos atrás la ciudad y nos adentramos en otro ámbito, tal y como lo relatan los propios arquitectos:

“El plano de la plaza que se extiende ante el edificio Economist, un poco elevado en relación a las calles que le rodean, ofrece un espacio peatonal previo a la entrada para recomponer sensibilidades, un espacio de preparación al hecho de acceder al edificio para trabajar o para hacer una visita. La ciudad queda fuera de los límites del terreno; pero a la misma se le aporta otra clase de espacio intermedio y, si, como ocurrió en el pasado, muchos propietarios facilitan estos intervalos, cabrá otros modelos de circulación; el hombre de la calle puede optar por encontrar en la ciudad su camino `secreto´, puede desarrollar sensibilidades adicionales, así como su contribución personal a la calidad del uso”1

Los tres edificios son distintos en su volumetría adaptando la altura de cada uno de ellos a las construcciones colindantes, logrando el equilibrio de todo el conjunto. De este modo, el edificio que da a St. James Street tiene cuatro plantas de altura; la torre de The Economist, más retrasada y alejada de la calle, se eleva hasta catorce alturas mientras que el edificio de viviendas lo hace hasta las siete plantas.

Las fachadas también varían, ya que podemos apreciar que están divididas en módulos de distintas dimensiones en cada caso. Mientras que en los edificios destinados a oficinas la anchura de las ventanas es de 3,20m (y por lo tanto el módulo tomado como base), en el caso del edificio de viviendas, esta medida se reduce a la mitad. De nuevo, las dimensiones se adaptan para obtener un equilibrio del conjunto y una coherencia con los espacios y usos previstos en el interior de cada una de las construcciones.

Observando las imágenes podemos recorrer ese espacio intermedio entre construcciones que Alison y Peter Smithson regalaron a la ciudad. Ese “paso secreto” donde el transeúnte pierde por un instante la noción de encontrarse en una urbe del tamaño de Londres. Al mismo tiempo, nos fijamos en la elegancia de los tres nuevos edificios que, siendo modernos, respetan mediante sus proporciones y modulaciones de fachada el entorno más próximo. Una verdadera remodelación urbana de etiqueta.

1“1959-1964. The Economist Group. Londres, Gran Bretaña” en “Alison + Peter Smithson. Colección Obras y Proyectos”. Editorial Gustavo Gili, S.A. 1997, Barcelona. P.104