Que mejor forma de aprender sobre arquitectura y urbanismo que paseando por la ciudad. Al mirar sus elementos se puede leer la historia y entender su proceso de construcción.

En ArkiKultura hemos tenido el placer de recibir este primer domingo de mayo a un grupo de estudiantes de la Escuela de Arquitectura de Zaragoza y, junto a ellos, hemos recorrido el Casco Viejo de Bilbao descifrando las claves urbanas y arquitectónicas del centro histórico de la Villa. De manera, que tomando como ejemplo el nacimiento de la Villa de Bilbao, hemos ido definiendo las claves que motivan el nacimiento de los asentamientos humanos que dan lugar a nuestras ciudades.

En la visita hemos descubierto, que tanto el origen de la ciudad como su posterior crecimiento, siguen un discurso constantemente abierto al cambio en el que influyen el pensamiento de cada momento histórico, y las motivaciones culturales y económicas de cada generación. De igual forma, la arquitectura se ve influenciada por otras manifestaciones culturales originarias del lugar o procedentes de otros entornos geográficos.

Hemos podido descubrir que la arquitectura y la ciudad son proyectos vivos, en constante transformación. El proyecto arquitectónico no termina al finalizar la obra, es un elemento activo, que necesita moldearse para adaptarse a quienes lo habitan y a una sociedad que evoluciona todos los días. Los edificios, las plazas, las calles, la ciudad siguen un proceso de creación continuo.

Paseando por la Siete Calles hemos visto como la historia de la arquitectura también es la del urbanismo,  ambos están íntimamente ligados y enmarcan las escenas urbanas de la vida de sus habitantes.

Mirar la ciudad, observar sus elementos, apreciar su escala, tocar los materiales, fotografías los detalles decorativos, pensar en lo que fue la ciudad y soñar lo que podrá ser. En resumen: experimentar la arquitectura. Éste ha sido nuestro objetivo con los estudiantes de la Escuela de Zaragoza y lo que nos gustaría que descubramos juntos en ArkiKultura.